Guilin fue la primera estación de mi viaje. Un viaje de 24 horas en tren desde Shanghai me llevó hasta allá. Esta ciudad es muy famosa por sus hermosos paisajes. Estos se componen por ríos y cerros que rodean la ciudad y que se extienden por los alrededores de esta. Guilin es un sitio muy turístico para los chinos y en general todo el mundo lo conoce. Sin embargo, la verdadera gracia está en solamente parar uno o dos días en Guilin y luego seguir rumbo a Yangshuo, una ciudad más pequeña pero mucho más linda y rodeada de distintos panoramas para hacer, fundamentalmente rutas de trekking y de bicicletas. Además de subir montañas y navegar por ríos. Me recordó mucho a Pucón(guardando las distancias culturales), pues es un lugar muy taquilla lleno de occidentales , pubs y discotecs occidentales a la vez que muchas tiendas de ropa de turismo aventura y panoramas de turismo aventura(esto incluye la posibilidad de subirse a un Globo de esos tipo la vuelta al mundo en ochenta días).
De Guilin a Yangshuo yo tomé un bote de bambúe por el río Li. Primero iba eso si existió un tanto de preocupación debido a que pensaba que era un bote de bambúes como los que te muestran en las fotos, muy rústicos a remo y yo iba con todas mis cosas por lo cual no estaba preparado para naufragar ni me hacia mucha gracia la idea. Un bus (para los chinos, para nosotros un pan de molde) nos fue a buscar al hostel de Guilin para llevarnos al lugar donde tomaríamos el bote. Finalmente el bote no era a remo sino que era uno bien armado, realmente de bambúes pero a motor. Nuestro gondolero era un señor llamado Wan que hablaba mandarin para mi suerte por lo cual al menos le podíamos decir cuando parar. La tripulación la componen un belga y tres franceses. Dos de los cuales se subieron en otro lugar cuando nosotros tres, el belga , el francés y yo ya estábamos arriba de la balsa. Estos dos que se subieron después los estafaron y pagaron 80 yuanes más que nosotros. A las 10 de la mañana emprendimos el viaje de dos horas por el río hasta otro punto donde otro “bus” nos llevaría a Yangshuo. El viaje es una de las cosas más lindas que he hecho en China, el paisaje es hermoso y saqué muchas fotos, lamentablemente perdí mi primera memory card, con lo cual perdí todas las fotos de la primera semana pero un amigo fotógrafo que conocí en el camino me regalo muchas de sus fotos las cuales están si lugar a dudas mejores que las mías. Volviendo al viaje, este es maravilloso, uno avanza por el río Li de aguas azules y transparentes y avanza por entremedio de las montañas que se elevan repentinamente desde el suelo a las alturas y caen luego abruptamente. Nos detuvimos en distintos lados para sacar fotos del río montañas, cuevas, bosque y estalactitas que parecen por los distintos lugares que uno pasa. Luego de dos horas y de parar a comer uno de los arroces con huevo más caros de China, llegamos al pueblo de Xingan a 40 minutos de Yangshuo. Ahí nos subieron a otro “bus” una moto taxi que nos llevó a un bus interurbano que finalmente nos dejó en Yangshuo. Un viaje inolvidable y valió la pena pagar prácticamente un 90 por ciento más para hacer llegar a Yangshuo desde Guilin. Más que lo que les pueda decir acerca es esto es mejor que vean las fotos aquí y en Facebook que dejo para su desguste.
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