De todos los lugares que recorrí durante mi viaje de vacaciones de invierno, Shitoucheng, un pequeño pueblo metido en las montañas de la provincia de Guanxi que posee unas murallas de la dinastía Qing(1644-1912), fue sin duda el lugar más puro(menos turistas y menos modernidad), si se me permite la expresión, que visité. Si bien se encuentra en
Ese día partimos con mi amigo gringo sin saber muy bien a donde ir. El quería ir a andar en bote de bambué o dar vueltas por el campo chino y yo quería sólo dar vueltas por el campo chino pues ya había ido en bote de bambué. Finalmente cuando tomamos el primer bus que encontramos en dirección a un pueblo cercano e íbamos arriba de él decidimos separarnos. Él iría a tomar el bote y yo me motivé con encontrar este lugar. Para ello me bajé en el pueblo de Putao(en chino : uva) a unos quince minutos de Yangshuo y el continuó su camino. En ese lugar según Lonely Planet había que encontrar un camino de tierra bastante malo que se dirigía hacia las montañas y tomar una moto o un tractor que te llevaría por veinte o treinta yuanes a las cercanías de este pueblo. Vi un camino que me pareció era este. Al mismo tiempo había un sinnúmero de moto - taxis y tractores. Antes de tomar una moto taxi decidí preguntarle al conductor si conocía ese lugar. Me dicen que sí y que me sale 30 yuanes, regateo un rato muy corto y consigo 25, y cómo no tengo paciencia lo tomó y le digo “Zou Ba”(vamos). El camino es zigzagueante y poco a poco me voy alejando de las ciudades y todo lo que me recuerde en algo al mundo moderno. Salvo por las motos y tractores, que por lo demás parecen como de la época de la revolución, el resto es campo chino y gente acarreando nuevamente entre sus hombros cargas muy pesadas. Luego de una media hora el conductor me dice “dao le” (llegamos). Lo que veo es un pueblo construido con piedras apiñadas una sobre otra para formar las murallas de las casas, veo unas ruinas también y un paradero o especie de éste y una señora esperando “algo” (bus, tractor , moto??) Sin embargo, ese no es Shitoucheng. Según logro averiguar por lo que me dice una anciana y lo que leo en Lonely Planet este es el nuevo Shitoucheng. Vuelvo a tomar esta y leo que hay que subir un camino por entre las montañas por una hora para llegar hasta ahí. Según Lonely planet también hay que tomar un guía que te lleve hasta el pueblo antiguo pero para mis adentro digo:”los guías son para los hue…” Le pregunto a unos niños (sé que no me cobraran por ello y muchas veces saben más que los adultos) donde queda el pueblo y me indican un camino que parte hacia la montaña por entremedio de una casa. Pasé por entre medio de la casa, hay unas especies de tiendas de campaña que parecen habitadas, pienso que me va a salir un ermitaño maoísta, pero me da igual y sigo mi camino. Comienzo a subir por media hora una colina y cuando llevó unos cuarenta minutos me encuentro con una muralla y la entrada de ésta. La atravieso pero el pueblo no aparece. En vez de eso veo una plantación de unas especies de mandarinas chinas más chicas que nuestras mandarinas y con más mal sabor. El valle en medio de las montañas está lleno de estas. Continúo avanzado y me encuentro con una bifurcación y dos caminos. Estoy realmente sólo en la mitad de una montaña en el medio de la nada y en China. Veo una flecha semiborrada en una piedra y decido seguirla. Luego veinte minutos más y llegó a una bifurcación de tres caminos. Sin embargo, uno pareciera llevar a un valle y por primera vez en la vida creo mi sexto sentido no falla. Subo un poco por ese camino y cuando voy a comenzar a bajar nuevamente veo un pueblo de unas seis o siete casas, es Shitousheng. Mientras comienzo a bajar unos niños me observan como un extraterrestre, luego llegó a una especie de lugar de reunión del pueblo tres ancianas con la mitad de la dentadura y la piel gastada por convivir de manera directa con la naturaleza no me toman casi ni en cuenta. Les trato de hablar pero no logró saber si me entienden y cuando ellas me hablan, definitivamente yo no las entiendo. Hablan un dialecto raro. Lo único que entiendo bien es que ese pueblo es definitivamente el lugar que estaba buscando. Las casas son también de piedras y se notan definitivamente como antiguas. Aquí el tiempo no ha pasado. Puede ser durante la dinastía Song, Ming o durante la época de Mao y creo que sería lo mismo. Encuentro la otra puerta de la muralla bastante maltratada y me doy cuenta que la muralla va por todas las montañas que rodean el pueblo. No se sabe muy bien porque se hizo la muralla. Algunas teorías dicen que este pueblo era la guarida de unos ladrones o de un príncipe renegado de la dinastía Qing que eligió este lugar como su exilio. Cuando vuelvo de la muralla hacia el pueblo se me acercan cinco niños que ven mi cámara y me dicen que les saqué una foto. El más o la más chica no lo sé, se pone a llorar cuando me ve y le tienen que decir que se aguante para sacar la foto. Luego los dos niños mayores y una niña me ofrecen hacerme de guía y llevarme a recorrer la montaña de atrás del pueblo. Yo por supuesto accedo y parto con ellos. Los dos niños tienen 10 años pero parecen de siete y la niña tiene ocho pero parece de cuatro. Ella es realmente linda y tiene una de las sonrisas más tiernas que he visto en mi vida. Además tiene la piel de un cachete como seca sin duda por el viento y el clima de montaña. Todos están más o menos sucios pero yo no los culpo si yo cuando era chico y vivía en Valdivia terminaba todo embarrado cuando jugaba en el patio de la casa de mi abuela (y la vez mi casa) y eso en la ciudad. Comenzamos a subir, ellos corren el camino y yo lo troto y me explican muchas cosas que hago todo mi esfuerzo por entender en ese dialecto mitad chino mitad otro idioma. Agradezco, como muchas veces, estar haciendo esto ahora, a los 25 (en ese momento), porque quizás más viejo no lo podría hacer. Llegamos ahora a unas plantaciones de naranjas y los niños se roban unas para mi yo le ofrezco unas galletas y todos felices. No creo que ningún policía nos pille por ahí robando, a lo más un chino con una escopeta aunque dudo que ahí hayan escopetas quizás el tipo nos perseguiría con una ballesta. A esas alturas se está haciendo tarde y pese a que los niños quieren continuar el paseo yo les digo que volvamos. Además no tengo ni idea como volveré a Putao para tomar un bus a Yangshuo. Cuando vamos bajando los niños me piden un regalo de año nuevo chino. Buscó en mi mochila y lo único que encuentro son unos marcadores fosforescentes de páginas de esos que se pegan. Para que más, les regalo un montón a cada uno y no les explicó lo felices que estaban como que les hubiera regalado el último transformer.
Luego de hacer todo el camino de más menos una hora de vuelta y cómo todavía andaba curioso cuando llegué al nuevo Shitousheng me metí a dar una vuelta. Ahí entre callejones de murallas me perdí un buen rato hasta volver al paradero donde me había dejado la moto. Ahí no entendía muy bien que había que hacer o si pasaba algún bus que paraba o simplemente había que parar cualquier cosa que pasará. Entonces me abalancé sobre un tractor chino. A grandes rasgos les explicó lo que es esto: Tres ruedas, una adelante que se maneja como moto pero sentado como en un auto y dos atrás. La amortiguación no existe. Las ventanas tampoco pese a tener puertas y techo. El capó tampoco existe y tu vez saltar la bencina mientras rebotas y tratas de afirmarte de algo. Por último deben alcanzar máximo una velocidad de 20 kilómetros por hora, por lo cual mi viaje fue el doble de lo que había sido la moto las cual va a 40 (La mejor descripción que se me ha ocurrido para el tractor es que a una lata de Coca- Cola gigante le pongan tres ruedas). No obstante pese a la duro del viaje, por 10 yuanes me trajo de vuelta al pueblo de Putao. Cómo desde allí no era difícil volver a Yangshuo me alcancé a dar unas vueltas por una feria donde vendían todo tipo de cosas. Las dos que más me impresionaron ya que fueron la primera vez que las vi, fueron las gallinas que las agarran de las patas para pesarlas mientras estas cacaraquean como locas, lo que no saben las pobres es que después de pesarlas y si al cliente le gustó le cortaran el pescuezo ahí mismo en unos pocos minutos más. Además fue el primer lugar en que observé la fila de peluqueros en la calle cortando con navaja el pelo. Lo cales por supuestos me ofrecieron hacerlo con mi barba a lo cual me negué tajantemente diciendo que yo encontraba que me veía muy apuesto, los chinos y chinas(ojo) siempre dicen que sí al final.
El final del viaje eso si tuvo tristes consecuencias. En el mercado de Putao se me llenó la memory card de la cámara y tuve que cambiarla por la otra. Lamentablemente dejé abierto el cierre donde se guarda la memory card y esta se cayó en el bus de vuelta yangshuo. Con eso todo lo que les acabo de relatar quedará solamente en mi memoria fotográfica pero creo que costará que esta se borre.
2 comentarios:
pucha, yo queria ver la foto de los niñitos!
zou ba dao leeee chuai chuai
o no?
oye pato .. notable relato wn .. me recague de la risa.
da lo mismo lo de las fotos compare .. en verdad es una verdadera lástima pa la otra ten mas cuidado .. pero esa ya se perdió asi que filo jaja
oye compare ... ven a mi blog que escribí algo y te dedico un pequeño párrafo
eso compare .. un abrazo!
Publicar un comentario en la entrada