La provincia de Guangdong al sudeste de China es famosa por su variedad gastronómica. De dicho lugar proviene el dicho “que todo lo que se mueve se come”[1]. En general los turistas se sienten atraídos por dicha oferta y el único interés que tienen por venir a visitar dicha provincia y en particular su capital Guangzhou(Cantón) radica en aventurarse en sus extrañas especialidades. Lo cierto es que Guangzhou, como después supe, tiene mucho más que ofrecer como ciudad[2] que estás comidas pero debo admitir que un principio mi interés también fue el de probar alimentos extraños para nuestro paladar. Es por ello que apenas llegado al hostel donde me alojé(uno de los mejores en que he estado) mi primera pregunta fue: ¿dónde queda el mercado para comer serpientes y escarabajos? Lamentablemente la recepcionista no era de Guangzhou por lo cual no sabía donde quedaba y me miró extrañada por semejante pregunta pues a ella le disgustaba la idea de comer aquellos platos (esto sirve para sacar de la cabeza el mito que en toda China la gente come serpientes, perros, gatos…etc). Como ella no tenía la menor idea de esto tomé la Lonely Planet en su versión en inglés y leí acerca de un lugar llamado el Mercado de Qingping (bizarramente traducido como el Mercado de la Paz) del cual se decía que era un lugar desagradable para el estomago en el cual se podían ver desde hierbas medicinales hasta monos y gatitos en jaulas vendiéndose para su consumo aunque se señalaba que en los últimos años la policía había tomado cartas en el asunto con respecto al comercio ilegal de animales. De hecho no encontré ni monos ni gatos. Además terminaba señalando que su visita era no recomendable(como siempre Lonely Planet alaraquea). Para mi suerte en el mapa del libro se explica bien como llegar. No queda lejos del hostel sólo hay que tomar el ferry que cruza el río Perla, ubicado frente al hostel y caminar desde la Isla de Shamian[3]hacia el norte un minuto y uno se encuentra con el mercado. En efecto luego de salir del ferry y caminar un minuto hacia el norte aparecen ante mis ojos los primeros vendedores de pescados en la calle y comienzo a observar las cajas de plumavit, en las cuales al acercarme un poco más pude constatarque se encontraban repletas de pescados y anguilas y que a la hora que yo llegué, tipo cuatro de la tarde, ya las estaban embalando para el siguiente día. A primera vista sólo veo peces y anguilas en cantidades como nunca antes había visto. Luego, ante la mirada sorprendida de la gente y ante algunos que me ofrecen comprar algunos peces y crustáceos (algunos de los cuales parecen sacados de los cuentos de Lovecraft), les digo como excusa que no sé cocinarlos. Luego de esto entró al primer pasillo de mercado el cual es al parecer el de las tortugas. Hay de todos los tamaños y especies. Algunas parecen fósiles vivientes y a mi me asalta la duda que de algunas de ellas sólo queden unas pocas en el mundo. A continuación viene la sección de las serpientes, también las hay de todos los tamaños y especies. Me quedo pegado mirando una amarilla y la señora que la vende la pincha para que se levante, esta inmediatamente lo hace y cuando lo hace me doy cuenta que es una cobra. Pese a que está en una jaula retrocedo y casi se me salen expresiones en chileno del tipo: “Está usted loca¡¡”. Estoy completamente atónito nunca en mi vida había visto tantas tortugas, serpientes, anguilas, pescados y crustáceos y no puedo dejar de pensar que los chinos se los comen. Sigo mi recorrido y llegó a lo más impresionante del recorrido. Veo sobre una caja con hielos un caimán o un cocodrilo pequeño no lo sé aún, cortado en pedazos, las cuatro patas, la cola, el torso y la cabeza. Otros caimanes nadan en una piscina esperando su inevitable destino: El estomago de un chino o un occidental curioso. Sigo caminando y veo algo que (a lo más relato de Lovecraft) todavía está marcado en mi cabeza, un chino pegándole en la cabeza a un cocodrilo dándole muerte. Luego lo comienza a cortar pero por un instante siento un poco de anti- morbo y decido continuar mi camino. Luego entre las cosas más entretenidas que observo están los escarabajos y escorpiones. Estos últimos están vivos dando vuelta en unos baldes y hay unos chinos seleccionándolos con palillos chinos a los más grandes y me ofrecen hacerlo. Acepto la invitación y me pongo a seleccionar escorpiones. También encuentro a chinos seleccionando ranas y sacándoles la piel y tirándolas a un balde mientras estas aún se mueven. A esta tarea no los ayudo. Al terminar mi recorrido por el Mercado de la Paz me encuentro con un restaurante. En el primer piso hay serpientes, escarabajos, peces y mariscos y en el medio un caimán dentro de una jaula. No entiendo muy bien como funciona el sistema pero al parecer hay que seleccionar a los animales que quieres comer y pagarlos ahí. A continuación te los sirven en el segundo piso donde queda el restaurante y pagas el precio de que te los cocinen (a los chinos les encanta esto de pagar todo por partes en partes). No crean que no dudé, luego de pasearme por el mercado y ver todo tipo de animales y sentir sus olores y pese a que aún no sé como lo hice, me decidí a comerme algo por ahí (esto mientras la imágenes del programa de Discovery Channel , A Prueba de Todo, se pasaban por mi cabeza, “bueno no te gustó pelar el cable con eso ahora aperra” me decía a mi mismo). Hay que hacerlo después de todo estoy en Guangzhou y a eso vine. Aparece un tipo que habla inglés y me pregunta que quiero. Le pido una serpiente pequeña. Pero me dice que no se puede una tienen que ser dos. Accedo. Luego le pido unos escarabajos cinco me dice que no se puede tienen que ser diez. Accedo. Luego le pregunto por el caimán y le pido un pedazo no el caimán entero sale muy caro y me da un poco de pena que mate a aquel ejemplar que tengo delante de mi. Me muestra una patao una cola(no recuerdo bien) cortada anteriormente y me dice lo que sale. Accedo. Finalmente me hace la pregunta que menos me esperaba:¿Lo quiere cocinado? En mi cabeza aparecen todas las deidades: “Por el amor de Jesucristo, Buda, Guanyin, Mahoma,Inti…sí¡¡¡¡¡¡¡¡ Aún no estoy listo espiritualmente para comer este tipo de animales crudos.Llegó al segundo piso y los meseros se vuelven locos. Soy al parecer uno de los primeros occidentales que ven en su vida y más encima comiendo cosas raras. Me piden sacarse fotos conmigo y me hablan durante toda la comida. Esto mientras trataba de tragar los diferentes bocadillos. Los escarabajos son los primeros en llegar. Vienen saladitos y servidos con un hermoso decorado. Un chino amablemente se acerca y me dice que hay que sacarle las cabezas para comerlos. Siento dolor de guata y un poco de asco antes de meterme el primero a la boca pero finalmente lo hago. Luego continuó con el resto a algunos les saco la cabeza y a otros no. A esas alturas que más da. Llega la serpiente, tiene gusto a pollo, poca carne y muchos huesos. Por último el plato de fondo el cocodrilo, se ven las escamas de este y es duro como él sólo. Tiene un sabor pasable pero nada del otro mundo. No lo puedo terminar. Es la comida más cara del viaje. Tengo un dolor de guata y acidez por dos días (no indagaré en detalles relacionados a la digestión de dichas delicias por respeto) En los siguientes cuatro días vuelvo a mi habitual dieta de Macdonald y mi salud estomacal mejora saludablemente.
[1] En los diarios chinos he leído hace poco una columna de opinión debatiendo acerca del consumo de gatos en la zona y lo ético o no ético que este es, aunque no ponía una conclusión, el autor dejaba entrever el hecho que si se come carne de vacuno normalmente que problema había en comer carne de gato.
[2]Históricamente es uno de las ciudades más importantes de China. Desde la dinastía Han cuando era la capital del reino de Nanyue hasta la época del imperialismo (cuando era la única urbe en la cual se permitía el comercio extranjero transformándose en al entrada de éste) esta ciudad ha estado en el centro de diversos acontecimientos. Los vestigios de más de dos mil año de historia de la ciudad se pueden encontrar por muchos lados, y no serán tan impresionantes como los de Beijing, pero guardan una importancia histórica muy grande. En general son aburridos para los no interesados en la historia pero para mi fueron lo suficientemente atrayentes como para hacerme permanecer por seis días en la ciudad(el lugar en el cual permanecí por más tiempo durante le viaje). Además está todo muy bien informado y los precios son bastantes económicos además de tener descuentos para estudiantes. Entre los lugares más importantes puedo mencionar la Tumba de los Reyes de Nanyue, LasRuinas del Palacio de Nanyue, La torre de Zhengai y la Isla de Shamian. Me tuve que comprar una guía de los lugares históricos para tratar de recorrer la mayor cantidad posibles de ellos. En materia económica la ciudad es la segunda en importancia luego de Shanghai y la provincia de Guangdong la más rica de China.
[3]Esta isla era el lugar donde vivían los occidentales en Guangzhou y se encuentra perfectamente preservado destacando los distintos edificios de estilo arquitectónico ingleses y franceses. A este lugar en el pasado la presencia de chinos estaba prohibida. Hoy en día se encuentra conectada la continente por unos tres puentes, de unos 20 metros de longitud, pues la isla está ligeramente separada de a tierra.
1 comentarios:
jajaja, la zorra, muy buena la vola mercado...
y la comida fue bastante a prueba de todo...
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