Cuando uno estudia chino se pasa por un estado bipolar respecto de esta ardua tarea. Así, hay momentos (pocos) en que uno siente que empieza a sentir el lenguaje y hasta que le parece natural. Lamentablemente estos episodios de sensación de éxito duran poco y en general mientras uno estudia la gramática china y los caracteres uno siente una especie de abatimiento, en el cual ve todo negro y no sabe realmente si alguna vez uno llegará a dominarlo (espero que en unos años lea esto y me ría) Uno también entra en un estado de agotamiento de sentir, como lo señale en otra oportunidad que ya no te caben más caracteres en la cabeza y que el cuerpo te pasa la cuenta de tanto estudio. Esto debido a que hoy en día tengo tres días clases desde las ocho y media de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Esto para clases de chino es demasiado. Además agréguese el hecho que tienes que estudiar en la casa y hacer las tareas lo cual hace que cuando escriba esto me sienta agotado y allá decidido no estudiar hoy luego de que las clases finalizaran a las cuatro de la tarde y entendiera bastante poco de ella. Además el día de hoy me hizo recordar las palabras que encontré en un libro durante las vacaciones. Estas corresponden a una viajera inglesa del siglo XIX llamada Eliza Bridgman , quién vivió por dos décadas en China. Ella fue una de los pocos ingleses que consideraron al chino un idioma bastante complejo y difícil pues la mayoría lo consideraba “bárbaro” y “simple” siendo muy fácil aprenderlo si se tenía ganas de hacerlo. Por el contrario ella notó lo difícil que era y lo que su estudio excesivo podía causar en las personas. Tomó prestadas sus palabras pues a ratos me siento reflejado en ellas (disculpen que no traduzca pero mi inglés no es tan bueno como para hacer una correcta traducción):
…The health of several persons has been seriously injured, and some have lost it entirely, by too close indoor application, to Chinese during the first or second year of residence in the East, and then too, if a feeling of discouragement take possession of the mind in the outset, it acts like an incubus- induces sedentary habits , and often the individual disheartened, sinks under sinks under the pressure of disease, or returns to his native land…[1]
Mientras no lleguemos a lo último está todo bien
[1] Eliza,J. Gillet Bridgman , Daughters of
1 comentarios:
:(
pobre patico!
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