viernes, 1 de mayo de 2009

El muro de Hong Kong






“Un país, dos sistemas”.Esta fue la consigna del gobierno chino cuando Macao en 1997 y Hong Kong en 1999 fueron devueltas a China. La expresión “un país” responde al interés casi enfermizo chino por la unidad de lo que para ellos son sus territorios históricamente propios ( Tíbet y Taiwan incluidos). Ahora bien, lo cierto es hablar de una China es una tarea imposible y mientras más recorro más me doy cuenta que existen no existe un sola. Es decir, existe la “China de Shanghai”, la “China de Guanxi” o la “China de Beijing” pero no podemos mencionar a China como una unidad cultural completa. Cada provincia y en algunos casos incluso ciudades, poseen sus diferentes lenguas y tradiciones. Sin embargo, también es cierto que algunas características son trasversales también a todas las regiones chinas(por ejemplo palillos chinos, pagodas, escupos, bocinazos, y por ponerme más profundo concepciones del tiempo y espacio).

El lema de “dos sistemas”, en tanto, si sirve para defender la unidad china de la China continental en cuanto a sus sistema de gobierno se refiere pues esta realmente está manejada por el mismo sistema sin variaciones en las distintas regiones. En cambio en la China de Macao y Hong Kong, si podemos observar la diferencia de los sistemas. Estas ciudades ambas se encuentran regidas por sistemas democráticos y económicamente de libre comercio puro. Esto hace que uno realmente, sobre todo en Hong Kong, sienta que está en otro país.

Mucha gente que vive o visita china tiene una frase cliché cuando visita Shanghai: “Shanghai no es China”. Sin embargo, la expresión para mi debería ser: “Shanghai no es toda china”. Ciertamente Shanghai no es lo común dentro de China, pero ¿Por qué quitarle a los Shanghaneses su nacionalidad china de la cual se sienten parte? Shanghai es China, es la “China de Shanghai”. Más aun, pese a la influencia Occidental, Shanghai reboza en costumbres incrustadas en la sociedad china que se observan tanto en Shanghai como en alguna lejana ciudad de la provincia de Guangxi.

Cuando se refiere a Hong Kong también se puede escuchar el cliché de “Hong Kong no es China”. Como habrá quedado claro no comparto ese tipo de afirmaciones acerca de China, aunque en Hong estoy en la duda de ello. Los más de cien años de gobierno británico en la isla han hecho que ciertas estructuras hayan sido transformadas de raíz y no corresponda en nada a lo que se puede percibir en la China continental, ya sea cuando en esta hablamos de Shanghai o Longsheng(cuando pongo este ejemplo trato de decir sea Santiago o Combarbalá, sin desmerecer los combarbalinos). Lo primero que hay que notar en Hong Kong es que a diferencia de lo que decíamos de Shanghai, no todos se sienten chinos sino se sienten muy orgullosos de ser Hongkoneses, el mejor ejemplo de ello el hijo pródigo de la ciudad: Jackie Chan[1]. Además de ello podemos mencionar una serie de situaciones que sólo he observado “en China” en la isla de Hong Kong y que corresponden a una serie de aspectos de la sociedad y del funcionamiento de la ciudad. Todos los cuales a continuación enumero:

1.- Los autos no tocan bocina.

2.-Los autos se detienen en los pasos de zebra.

3.-La gente no escupe.

4.-Los funcionarios de las oficinas de información turística[2] saben de lo que hablan.

5.- En los templos no se paga entrada. En algunos se regala incienso.

6.- Lo museos son gratis.

7.- Muchos de los Hongkoneses se visten de última moda. No se ven los trajes estilo noventa que se continúan viéndose comúnmente en China continental.

8.- Muy pocas bicicletas.

9.- Casi ninguna moto.

10.- Se venden desodorantes normalmente.

11.- Los museos no tienen tintes ideológicos.

12.- Nadie te mira como bicho raro.

13.- Las antigüedades están certificadas por la Universidad de Oxford.

14. Se maneja por la derecha.

15.- En los baños públicos hay confort.

Se me pueden olvidar muchas pues del viaje ya ha pasado un buen tiempo. Si embargo, creo que la lista arriba citada sirve de ejemplo. Se podrá creer en vista de lo anteriormente dicho que Hong Kong es una especie de paraíso al lado de la China continental o al menos un descanso de la misma. Esto último lo acepto pues realmente uno siente una especie de descanso luego de viajar tres semanas por la China del idioma mandarin. No obstante, más allá de todas las diferentes maneras sociales que se observan en Hong Kong, esto no alcanza para hacer de esta ciudad un lugar realmente interesante. Con esto sin duda me ganaré muchos detractores (empezando por un amigo seguidor de la realeza británica), pero yo sólo volvería a Hong Kong (de visita , pues para vivir debe ser muy agradable en comparación con China continental) para ver Disneylandia, a la cual no fui, por creer que la plata no me alcanzaría para terminar el viaje, de lo cual luego me sigo arrepintiendo pues finalmente me sobro plata. Además esto se agrava pues no creo que alguna vez vaya al de Estados Unidos. Volviendo a Hong Kong, esta es una ciudad interesante, valga la aclaración sólo para ir de compras y vivir una buena vida en buenos restaurantes y hoteles. Pero como es bastante más caro que China, creo que eso no está dentro de las posibilidades. El resto una ciudad muy Occidental, con miles de extranjeros por todos lados, comida extranjera (aunque también hay mucha china y muy china), tiendas de ropa cara y librerías, todos hablan más o menos inglés, rascacielos gigantes, todo muy ordenado[3]. Pero sin embargo, pese a todas las comodidades del orden y la disciplina inglesa, carece de otros ingredientes que posee la china continental y que siempre hace que uno tenga mucho que contar de un viaje por esas tierras.

Es así como, luego de mi descanso de la vida de la China continental, me encaminé para volver a sus avatares. El cambio se siente de inmediato, pues apenas uno atraviesa el muro de Hong Kong y llega caminando a la ciudad limítrofe de Shenzhen, a uno le viene el shock cultural ante cosas que uno parecía haber olvidado. Recién pasas el puesto fronterizo lo primero que sientes es a un chino empujándote entre la multitud, un escupo que casi te cae al lado, un baño inmundo, nadie más que hablé inglés(es decir debes volver a esforzarte y usar tu otro lado del cerebro donde está en algún lugar el chino) , nadie sabe donde está un bus o tren para ir a mi próxima estación en el viaje la ciudad de Xiamen, entonces comienzan las cosas raras de las estaciones chinas, tipos que se me acercan y me ofrecen alojamiento y viajes baratos, le preguntó a un tipo que vende coca colas donde queda la estación de buses, me hace atravesar con él media estación de trenes y me deja en un empresa de buses, se gana la comisión , compró el pasaje espero dos horas, me suben a una van negra con otros chinos que no entiende nada , mientras los chinos se pasan entre ellos un fajo de billetes y luego en mitad de la carretera nos bajan y nos suben a un bus de verdad. Entre tanto apuro recién tengo un momento para meditar que está pasando. Lo logró recordar. He vuelto a China. Atravesé el muro de Hong Kong[4].


[1] Hong Kong además tiene su propia bandera y participa independientemente en los juegos olímpicos.

[2] Esto puede parecer exagerado pero me gustaría hacer una comparación entre Hong Kong y Shanghai y sus oficinas de turismo. En la oficina de turismo de Hong Kong cuando pregunté por información para ir a una antigua aldea en el campo, me dieron un completo informativo con todas las posibilidades de transporte para llegar ahí en unos cinco minutos y un perfecto inglés. En Shanghai, en Pudong la zona nueva de Shanghai muy cerca del Bund, el lugar más turístico de Shanghai, pregunté acerca de cómo llegar en un ferrie que cruza el río para llegar al otro lado estando muy cerca de él. La funcionaria en un pobre inglés no supo decirme donde había que tomar el bote, ni siquiera sabía que existía. Tampoco supo decirme si había un bus que fuera hasta el Bund, lo único que atinó a decirme fue que usará el metro, lo cual yo ya sabía de antemano. También le pregunté donde quedaba el circuito de la formula uno, luego de indicarme el Este y luego el Oeste supe que no tenía la más mínima idea donde quedaba. Puesto que yo también sabía de antes que esté quedaba al norte, por lo cual yo le tuve que decir que estaba equivocada que quedaba en el Norte pero que no sabía el lugar exacto.

[3] Hay también paisajes naturales para visitar pero quedan un tanto alejado de la zona central y es bastante caro hacer todos esos recorridos.

[4] Hong Kong tiene aun cuarenta años de autonomía en decisiones políticas y económicas. Luego de eso habrá que ver que pasa.

6 comentarios:

Kerplunka dijo...

filo con Disney!!!!

Jose Miguel Vidal dijo...

bueno si tu lo dices...yo todavía me arrepiento..filo no más...mejor ir a la muralla china supongo.

Keko dijo...

oye pato .. podriai mandarte un mapa de vez en cuando, pa cachar un poco derrepente .. además que richi me tiene medio convencido de que china no existe

Jose Miguel Vidal dijo...

qué te pasa China existe...weón es que tenios que ver los videos ..hoy estab pensando en eso de Richie y tenía ganas de ponerme en el metro a la hora punta de la wea pa filmar y filmar chinos y mandarselo a Richie.

Keko dijo...

que videos??

oye .. esperámos con ansia tus obras de arte pasta
desde ya te robaremos algunas de tus fotos de facebook

Violeta dijo...

Excelente columna Jose... muy interesante lo que dices. Con respecto a la no existencia de una China como unidad cultural homogénea, creo que esto es muy típico en muchas partes, sobre todo con respecto al fenómeno de aparición de la nación estado en el occidente. Lugares como Italia y España son claros ejemplos. A pesar de pertenecer a casos distintos al de china, igualmente hay elementos que pertenecen de manera transversal a las diferentes regiones, y aspectos localizados que pueden diferir incriblemente a sólo algunos kilómetros de distancia.

Había escuchado cosas así de Hong Kong y la mayoría (por no decir la totalidad) de las personas que he conocido que provienen de HK no se definen como Chinos a la hora de preguntarles de dónde vienen.

Sólo tengo una pequeña y humilde sugerencia... creo que le vendría muy bien a tu columna si alguien externo la pudiese leer rápidamente antes de ser publicada para ahorrarse pequeños errores fácilmente editables... me ofrezco de voluntaria jeje
UN ABRAZO