lunes, 16 de noviembre de 2009

El Sichuan tibetano

Chengdu la capital de la provincia de Sichuan solamente fue el punto de descanso para nuevamente partir al mundo tibetano, pero ahora desde la orilla de esta provincia. En Chengdu fueron dos días de hacer nada. El calor y la humedad asfixiante tampoco lo permitían mucho por lo cual había que escapar luego al clima de alta montaña. A los dos días me separé de mi amigo español y comencé la subida nuevamente en dirección a la zona tibetana. La primera estación en el viaje fue la ciudad de Kanding a unos 2000 metros de altura. En el viaje de ocho horas que lleva por innumerables curvas de Chengdu a Kanding ya comencé a experimentar lo que sucedería con los caminos durante lo próxima semana subiendo y subiendo en el Sichuan tibetano. Así, en la primera parada que tuvimos debido a un deslizamiento de tierra, unos amigos chinos que hice en el camino me hicieron saber que el poeta Li Po , el más grande de los poetas chinos de la dinastía Tang, escribió en su tiempo : “Los caminos de Sichuan Occidental son tan difíciles como el camino para acceder al Cielo” . Mil doscientos años han pasado y uno pensaría que las condiciones del camino han cambiado, no obstante a ratos todavía pareciera ser más conveniente hacer este recorrido a lomo de caballo o a pie( ojo que no falta los locos que lo hacen en bicicleta). Nos encontramos a alturas que se oscilan entre los 3000 y 5000 metros de altura y en donde las curvas abruptas, los deslizamientos de tierra y rocas, los ríos que atraviesan la carretera y las manadas de yaks detienen el andar, obligando a pasar a pie ciertos puntos y en algunos casos cambiar a otros autos del otro lado del recorrido. Aquí el trasporte además es escaso, al menos en cuanto a buses oficiales se refiere. El concepto primordial es el de la mini van (boazhi o nuestro conocido “pan de molde”) los cuales son de construcción china y pese a lo rudimentario que se los ve se las ingenian para pasar por rutas (como si fueran “cañoneros”) por los cuales muchas veces los camiones se ven atrapados.

La zona oeste de Sichuan y el mismo extremo nortoeste de Yunnan fueron en un tiempo parte de la provincia tibetana de Kham. El noroeste de Sichuan a su vez formó parte alguna vez de la región tibetana de Amdo. Dominada por las zonas de estepas es tristemente célebre por las historias de bandidos y caravanas de guerreros tibetanos. La gente de esta zona es conocida por ser los tibetanos más rebeldes en contra del control chino y fueron vistos por los primeros visitantes occidentales como santos o como asesinos. En 1959 la región alrededor de la ciudad de Litang (de la cual más adelante se hablará) fue testigo de la más fiera guerrilla de resistencia al control chino y muchos de sus actores viajaron a Nepal e India para organizar una resistencia armada desde Mustang (con asistencia de la Cia de por medio).


Otras particularidades de esta zona y que la hace una zona tan única dentro del mundo tibetano es el hecho que aquí convive junto con el budismo tibetano la religión llamada Bön, una creencia tibetana pre budista. Este culto venera a los espíritus de los ríos, montañas y árboles. Siendo las religión primigenia de estas regiones y que por puesto influenció enormemente al budismo lamaísta que tomó mucho de sus dioses prestados.

Kanding (Dardo en tibetano) es la primera ciudad en la ruta. Esta ciudad fue en su momento la capital del reino tibetano de Chackla (o Chala). Si bien se respira mucho del aire y cultura tibetana la influencia china todavía está presente. Pese a ello aquí el mandarin deja de ser la lengua predominante y así repentinamente el Ni Hao va variando al tashi delek (Hola en tibetano). La ciudad está situada en el medio de dos montañas y atravesada por un río, es relativamente pequeña y la arquitectura responde a la típica arquitectura china de ciudades bastante fea. Sin embargo, el color de las oraciones y escritos en tibetano más las pintorescas pintas de los tibetanos de la zona le entregan a la ciudad un aire espacial. De esta ciudad el recuerdo más importante está en haber probado el yogurt de Yak real (no el para los turistas que te venden en Shangrila), esto es como comer mantequilla líquida ultra ácida. Sólo dos cucharadas y sentí que la experiencia ya había sido suficiente. Luego de Kanding lo mejor estaba por venir cuando me dirigiera a la ciudad de Litang.