martes 12 de enero de 2010

Una práctica de piedad: “piedad filial” del pasado

“Piedad filial” es la traducción española del término xiao , el cual hace referencia en la teoría confuciana de la sociedad del respeto indiscutible que se debe tener ante los padres. Un concepto de fundamental importancia no sólo para entender a la familia china sino también al Estado chino que tenía al emperador por “Gran Padre” de todo el pueblo chino.


Como muchas veces sucede en la historia, la implantación de ciertas ideas dentro de la sociedad pueden llegar a llevarse al extremo cuando de defender ciertos valores se trata. Así, una práctica que se dio en China fue la de cortar parte del propio cuerpo de un hijo para dárselo a su padre enfermo en muestra de devoción filial. Esto fue celebrado tanto por tratados médicos, historias dinásticas, poemas y ensayos. Aunque también encontró detractores que consideraban que el flagelo del propio cuerpo, un regalo de tus padres, atentaba al mismo tiempo con el legado de ellos. En los tiempos tardíos de la China Imperial, la gente cocinaba sus propias partes de carne u órganos internos en búsqueda de salvar de la muerte a uno de sus padres. Para realizar este ofrecimiento muchas veces se invocaba a Guanyin (diosa de la compasión budista) para que llegara a buen fin el sacrificio. Esto, como lo decíamos antes, fue visto por los confucianos como una practica en extremo heterodoxa. A continuación un relato de estas prácticas:

Peng Youyuan de la dinastía Ming era un nativo de Yiyang, Huguang. El tenía el hábito de entonar las escrituras de Guanyinn, Los tres Oficiales y otras deidades en esperanza de prolongar la vida de sus padres. Un día su padre estaba muy enfermo, y él cortó un pedazo de su brazo para dárselo a él para que así él se curara. Su padre se mejoró y vivió más de diez años después de eso. En el otoño de 1636 su mamá estaba tan enferma que ni siquiera se podía parar de su cama. Yuan estaba preocupado noche y día. Un día él soñó con Guanyin, esta le dijo que el tiempo de su madre se había acabado, pero que si ella comía un hígado humano podría sobrevivir. Cuando el despertó la siguiente mañana, la mamá le dijo que le gustaría comer un hígado de cordero. Entendiendo el significado del sueño, se arrodilló y le agradeció a Guanyin (…) Después de bañarse y rezar, tomó su cuchillo y lo apuntó a la zona donde sus pulmones e hígado estaban ubicados. La sangre salió desparramada luego del primer corte. Las costillas se vieron luego del segundo corte. Después del tercer y cuarto corte, dio un estruendoso grito y luego del sexto, alcanzó al corazón. Luego del corazón buscó los pulmones y después de los pulmones encontró el hígado. Para ese momento estaba agotado debido al extremo dolor. Después de un momento de descanso, llamó a su esposa y le dijo que cocinara rápidamente el corazón y se lo sirviera a su mamá. Sin saber lo que realmente era, su madre se lo comió feliz y prontamente se recuperó. Gente de cerca y lejos, muy emocionados se acercaron a conocer la historia. Debido a que sus heridas aún no habían cicatrizado sus pulmones aún se podían ver, algunas personas rezaron a los dioses por ayuda. Muchos de ellos soñaron con Guanyin, que les dijo “No es difícil cicatrizar las heridas, pero debido a que poca gente tiene piedad filial en está época degenerada, dejaré que se vean los pulmones afuera por 100 días para que todos los puedan ver”. Lo anterior fue registrado por Wang Wennan, un portador del segundo grado”.

(Guanyin jingzhou linggan Huiyao, 424 – CFY)