Luego de dejar a mi querido Buda gigante de Leshan, mi viaje continuó rumbo a la ciudad de Chongqing. Ubicada dentro del municipio del mismo nombre, esta región recibe la denominación de municipio debido a que no es propiamente una provincia y formaba parte de la de Sichuan hasta 1997. La ciudad de Chongqing es una ciudad bastante extraña. Esto se debe principalmente a razones geográficas. Se encuentra en el medio de la unión de dos grandes ríos el Jialing y el Yangtzi (Yangtsé). Además de ello el terreno donde está la mayor parte de la ciudad está dominado por cerros. Esto lleva a que, pese a ser una ciudad china, prácticamente no hayan bicicletas.
Esta urbe es una de las más grandes de China con una población de 30 millones y sumando. Es a la vez un gran centro económico de la zona oeste la cual se encuentra menos desarrollada que las riberas del este donde están los centros económicos más importantes del país. Así, se espera que esta Chongqing ayude a desarrollar las zonas más pobres del Occidente chino. Otro dato importante es que es uno de los “hornos” de China con temperaturas que alcanzan diariamente los 40 grados durante el verano (justo la fecha en que yo me encontraba ahí).
Esta urbe es una de las más grandes de China con una población de 30 millones y sumando. Es a la vez un gran centro económico de la zona oeste la cual se encuentra menos desarrollada que las riberas del este donde están los centros económicos más importantes del país. Así, se espera que esta Chongqing ayude a desarrollar las zonas más pobres del Occidente chino. Otro dato importante es que es uno de los “hornos” de China con temperaturas que alcanzan diariamente los 40 grados durante el verano (justo la fecha en que yo me encontraba ahí).
A mi la ciudad me recordó en parte a Valparaíso. Primero, porque abundan las pendientes y uno está obligado a bajar y subir todo el tiempo por sus callejones. Segundo, porque Chongqing es ante todo un puerto. Puerto de río diría algún viejo lobo de mar, pero puerto al fin. Si bien no es puerto de mar, la importancia de Chongqing ha radicado en que es el principal puerto en el interior de China. Ha sido a través de éste que el Yangtzi se ha comunicado con su rica desembocadura en la provincia de Jiangsu miles de kilómetros hacia el Oriente. Esto no es un dato menor si se piensa que éste fue el eje de todas las comunicaciones con las provincias de Sichuan, Hunan, Hebei, Guizhou, Jiangxi, Guangxi y Yunnan hasta muy avanzado el siglo XX, cuando se construyeron las líneas férreas que actualmente mantienen bastante bien conectada a estas zonas. Este carácter de puerto le da obviamente un ambiente particular con cientos de barcos llegando a descargar a sus orillas y viajeros tomando recorridos de placer por el Yangzi. Además de ello se pueden ver todo el tiempo a esforzados trabajadores cargando las mercancías de los barcos en sus hombros. Estos por unos cuantos yuanes llevan la pesada carga por pendientes y callejones. Otro dato importante es que hay olor a puerto, aunque aquí no es a mar (pescado sí), sino a la humedad y al mismo río Yangtzi que tiene un particular olor. En sus costas se pueden ver a muchos osados bañistas con flotadores dejándose llevar por sus costas para saciar el calor intoxicante del lugar. La mayoría de ellos me decía que el Yangzi estaba muy limpio, lo cual me cuesta creer estando en China y en una ciudad de 30 millones de habitantes en las costas del río.
En cuanto al turismo, Chongqing no tiene el atractivo de otras ciudades, además tampoco es muy linda de por sí como para estar ahí y más encima hace mucho calor en verano. El gran atractivo turístico de la ciudad es que ésta es el punto de partida de los cruceros de lujo que recorren el Yangzi. Estos te los ofrecen por toda la ciudad con sus diferentes precios. Aunque en general todos hacen el mismo recorrido, el precio varía según la calidad del barco. El principal atractivo de estos cruceros es el hermoso paisaje del alto Yangzi y pasar por las represa de “Las tres gargantas” el más polémico de todos los proyectos modernos de China, el cual dejó a miles de ciudades (con la consiguiente reubicación de millones de personas) y sitios históricos bajo el agua. Sumado al hecho que cambió para siempre toda la fisonomía de la cuenca del Yangzi. En este caso, pese a las críticas de todo tipo que recibió, la necesidad energética de China pudo más[1].
Por lo que a mi respecta el hecho que yo fuera a Chongqing tenía dos razones. La primera, poder ver de cerca al Yangzi (ya lo había visto cerca de su desembocadura al otro lado de China en Nanjing), uno de los ríos más grandes y largos del mundo[2](el tercero luego del Nilo y el Amazonas), y si fuera posible, lo cual hice, meter las patas en el agua, en una especia de seudo iniciación en el Ganges indio pero en China. Además todos los días tuve una vista privilegiada desde un hostel, uno de los mejores en que he estado, ubicado prácticamente en la unión del Jialing con el Yangtzé. El resto fue caminar por sus barrios antiguos, encaramarme entre los cerros y palpar el ambiente de la ciudad con sus extraños productos. Entre ellos fue la primera vez que vi a un vendedor con micrófono y todo vendiendo serpientes, sapos, patas de tigre y algunos brebajes derivados de los mismos en el medio de un mercado. Según él curaba distintas enfermedades además de potenciar tu virilidad (esto último algo muy repetido entre las medicinas de china). También me di tiempo para conversar con la gente del lugar, o intentarlo debido al difícil acento que tienen al hablar mandarín. Por último estuve mucho en el hostel evitando lo más posible el calor de la ciudad metido con mi mejor amigo del verano: el aire acondicionado.
Las esculturas rupestres de Dazu
Aparte del Yangzi la otra razón por las cual llegué hasta el municipio de Chongqing era para ver las cuevas budistas del condado de Dazu. Esto queda a unas dos horas en bus desde Chongqing y se puede hacer el recorrido tranquilamente en un día. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1999 estas realmente merecen la pena que así se las llame pues son algo único en el mundo. A lo largo del condado de Dazu hay 75 sitios protegidos. Los cuales en total suman más de 50.000 estatuas y más de 100.000 inscripciones. Iniciadas aproximadamente en el 650 durante la dinastía Tang el trabajo continuó hasta la última dinastía china. No solamente es la cantidad y los años de trabajo puesto en ellos que hacen a este sitio tan valioso. Se debe también a que como en ningún otro sitio los complejos de esculturas abarcan las tres grandes escuelas de pensamiento chino: daoísmo, confucionismo y budismo sincretizadas en un mismo lugar. En el caso del budismo es particularmente especial debido que las esculturas son en su gran mayoría representantes de la escuela del budismo tántrico o esotérico muy poco difundido en China.
Yo solamente visité, debido a la distancia entre uno y otro, los dos sitios más importantes. Estos son las cuevas de Baodingshan y las de Beishan. El primero es el más famoso de los lugares, es una especia de fresco de la capilla Sixtina, pero hecho en escultura y con temas del budismo tántrico y esculpido fundamentalmente durante la dinastía Song (960-1279). En una especie de “u”, lo cual hace imposible captarlo en una foto, el fresco escultórico recorre diferentes historias y temas del budismo esotérico. La pieza más importante del lugar son el Buda recostado de unos 10 metros y la escultura de Guanyin de los mil brazos (que de verdad tiene mil brazos y si no anda cerca) A mi lo que más me impresionó del lugar fue la cueva donde se encuentra Buda rodeado por ocho Boddhisatvas, ese lugar es simplemente una maravilla.
Beishan es más antiguo que Baodingshan, son en su mayoría esculturas de la dinastía Tang (618-908), las cinco dinastías (906-960) y también los Song. Están menos conservadas que las primeras mencionadas, pero de todas maneras continúan en considerable buena forma mostrando aún el fino trabajo llevado ahí hace ya más de 10 siglos.
Con meter mis pies en el Yangtzi y haber visto estás maravillosas esculturas me di por pagado de haber ido a Chongqing e hizo que valiera la pena soportar uno de los peores calores de mi vida.
Con meter mis pies en el Yangtzi y haber visto estás maravillosas esculturas me di por pagado de haber ido a Chongqing e hizo que valiera la pena soportar uno de los peores calores de mi vida.
[1] Dos documentales que recomiendo acerca del tema son: “Los zapatos chinos”(Die chinesischen shuhe) de Tamra Wyzz y sobre todo “Up to Yangtsé” de Yung Chang. Este último muestra la vida de diferentes chinos y como esta cambió debido a la construcción de la represa. Cuenta desde los que encontraron nuevos puestos de trabajo en los cruceros hasta aquellos que no fueron incluidos en las políticas de reubicación y tuvieron que moverse hacia nuevas tierras. Además de aquellos que realizaron levantamientos en algunos pueblos. Esto último por supuesto se encuentra en los extras del DVD.
[2] No por nada en chino se llama Changjiang长江. La traducción literal sería “río largo” o algo así como “gran río largo”, el primer carácter significa largo y el segundo río pero hace referencia a un río grande, el río más pequeño tiene en chino otro nombre.
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